como un láser azul que apuntaba hacia mi corazón

Lo superfluo, efímero, transitorio, nuestro nido helado. Las llaves se perdieron hace tiempo y para entrar tenemos un truco que se repite: nos hacemos invisibles, incorpóreos y así permanecemos hasta la hora de salida, hasta quedar paralizados en estas palabras vacías que aún creemos reales.

Notes